Fragmentos de mi

  • Fragmentos de mi

    Tus manos, mis manos, nuestras manos!!!

    Sus manos ya no tocan las tuyas, su fuerza se hace presente en cada recuerdo de una esforzada vida, el rigor de una infancia difícil fue el comienzo, que se tejió en un madurar precoz para un niño de 8 años, como tantos niños que en la década de los años 50 debían trabajar, para ayudar a sus familias o bien transformarse en pequeños jefes de hogar.

    Así fue el comienzo de su vida, estudiar, trabajar, jugar, el día debía alcanzar para todo, los juegos se transformaron en una distracción, para llevar la pesada carga de ser en parte responsable de su madre y 2 hermanos a una temprana edad.  Su formación cristiana desde pequeño le sirvió para crecer con la convicción de sentirse acompañado, y lograr llevar una vida que le permitió formar su propia familia forjada con cariño, dedicación y solidos valores.

    Cuantas historias, vivencias y enseñanzas contadas desde el corazón, llenan los recuerdos de los que hoy lo extrañan demasiado,  en cada encuentro familiar, no podía faltar una historia o un consejo que regalaba  siempre con mucho cariño, como no apreciar esos hermosos mensajes que nos dejan nuestros padres y abuelos, y que a veces con la rapidez del día a día no nos permitimos escuchar con la debida atención,  esas palabras que sé recordaran y que debemos traspasar a los más pequeños,  siempre con el recuerdo de quien las hizo presente, la herencia de las palabras y el ejemplo que forjan sin duda un camino lleno de amor, difícil y alegre como la vida misma, a la que debemos atesorar y disfrutar en cada momento  que tengamos la oportunidad de disfrutar con las cosas sencillas que podamos compartir.

    Finalmente, como lo dice el título “Tus manos, mis manos, nuestras manos” eso es lo que yo desde una mirada de respeto y cariño llevo como recuerdo, porque sus imponentes y grandes manos  que abrazaron las mías y que se perdían en la grandeza de un hombre grande,  una demostración de  cariño, una bendición a quien tuviera la oportunidad de recibirlas con todo el amor que tuve la suerte de recibir muchas veces, gracias a Dios una vez más porque me permite  compartir lo que realmente debemos recordar y hacerlo presente en cada oportunidad que tengamos, porque es así como siempre permanecen en nuestras vidas, aquellos quienes ya han partido, pero que sin duda jamás dejan de acompañarnos.

  • Fragmentos de mi

    My Way

    Cuanto abarca cada palabra de este maravilloso tema, interpretado por grandes cantantes en tributos y espectáculos muy variados, desde su origen por el gran Fran Sinatra, cada vez que lo escucho se me eriza la piel, el único cantante para mí, que se podía dar el lujo de contar una historia con su voz y llevar su canto a la máxima expresión en su género, no he vuelto a escuchar esa interpretación, que sólo él podía realizar.

    Este tema en particular ha sido interpretado por grandes como Elvis Presley “El Rey”, Tony Hadley (vocalista de Spandau Ballet) y también algunos cantantes latinos como Raphael, José José, Alejandro Fernández, María Marta Sierra Lima sólo por mencionar algunos, y si me voy al hermoso arte de la música clásica, un gusto muy particular mío y que me llena el alma, es un concierto que hicieron 3 grandes Tenores; José Carreras, Plácido Domingo y  Luciano Pavarotti en el año 1994 y tributaron a Frank Sinatra con esta canción, en el publico estaba Frank Sinatra y es maravilloso escucharlos y ver a estos grandes maestros de la música la emoción que logran transmitir, en fin esto es una capsula para comentar en otra ocasión, ya que,  es un gusto muy particular mío.

    La letra habla de la manera en que podemos vivir nuestra vida, al final, la decisión siempre será nuestra, el cómo elegimos vivir cada momento, sea feliz o triste, pero siempre debe ser una opción que podamos sentir en nuestros corazones que tomamos la decisión correcta, y si no fue así, podamos crecer y no volver a cometer el error que nos hizo llegar a ese momento, a fin de cuentas, todo lo que hacemos será un crecimiento que debemos aprovechar al máximo,  la vida es así con altos y bajos, pero hermosa si logramos disfrutar todo por pequeño que sea, traten dentro del tiempo que dispongan,  de hacer lo que les guste y como dice la canción “a su manera”, y si se equivocan, todo se puede solucionar y seguro  que estarán conformes con el resultado  mientras lo sientan de verdad en sus corazones.

    Les dejo este hermoso tema interpretado por Frank Sinatra, y también por el gran Elvis Presley,

    ¡¡¡Que lo disfruten!!!

  • Fragmentos de mi,  Vita di Gilyta

    Las 20:00 hrs.

                                                  

    Algunas personas piensan que los animales son eso y nada más, y que triste es lo que se pierden al no valorar la real importancia que tienen cuando los hacemos parte de nuestra familia, y es así como fue nuestra Amanda, siempre será nuestro angelito que llego para regalarnos un cariño inmenso, un amor puro, verdadero y maravilloso.

    La descripción de los perritos Beagle, dice que tienen un temperamento terco y obsesivo, que necesitan un amo amable, tolerante, pero firme y que no pierda el control fácilmente, ya que estos perritos siempre tratan de conseguir sus propósitos variando de estrategia constantemente.

    Su expresión es atractiva, amable y cariñosa, con esa carita de yo no fui, sus ojos grandes y las orejas péndulas los hacen ver con una ternura muy especial y dan ganas de consentirlos y mimarlos, en todo momento, quieren estar al lado de los que quieren, requieren demasiada atención y se las ingenian para que se esté pendiente siempre de ellos y todo el tiempo posible.

    Tenías tantas maneras de llamar nuestra atención, tu forma de mirar, cada ladrido era distinto, para cuidarnos, recibirnos, jugar, y por sobre todo, para avisarnos que era hora de comer, en la mañana me despertabas antes que la televisión se encendiera, para saludarme y que no se me olvidara que debía darte la primera parte de tu desayuno, si digo primera parte, porque la segunda la  pedias insistentemente, y si se nos olvidaba, ibas y de su solo golpe empujabas la puerta del dormitorio de  mi hija, para despertarla en vacaciones y exigir tu segunda parte del desayuno, estabas gordita, y había que racionar tu comida en pequeñas porciones,  con sólo mirar  y moviendo tu colita sin parar, era tu aviso.  A las 14:00 hrs. ya estabas avisando que te tocaba almorzar, no olvidabas esa hora, no importaba que el fin de semana tomaras desayuno más tarde, la hora de almuerzo no se transaba, parecía que tenías un reloj en tu guatita.

    Pero sin duda la hora que nunca olvidaremos era la de las 20:00 hrs., la hora de la galleta, hasta tus últimos días cuando estabas enfermita, nunca olvidaste pedirla, cuando tu papá llegaba del trabajo la exigías, eran cómplices, en ese instante que ambos se regalaban un amor incondicional. El fin de semana en la tarde, siempre estabas  con nosotros, y si dormías, te despertabas en punto, para regalarnos la hermosa y divertida manera de llamarnos la atención, te ponías de espalda y nos mirabas al revés, te movías de un lado a otro, y si no te hacíamos caso, te parabas y nos ladrabas, y si eso tampoco resultaba,  nos dabas un besito y pegabas tu carita con la nuestra, y eso era lo que yo esperaba, la mayoría de las veces te pedí un besito y lo recibí con todo ese inmenso cariño que nunca dejaste de darme, y que hoy ya no tengo, pero que espero algún día me lo des de bienvenida,  cuando volvamos a encontrarnos.